Todas las personas que juegan al bingo desean ganar. Algunas de ellas van más allá de una simple estrategia a la hora de jugar y utilizan diferentes amuletos y rutinas para atraer la buena suerte.
Ciertas personas se bañan con jabones especialmente preparados y otras rocían sus cuerpos con esencias naturales para la suerte. Pero eso no es todo, algunos jugadores de bingo acostumbran barrer las mesas con una hierba y otros tienen su mesa preferida, y suelen enojarse si alguien más la utiliza.
Aunque la mayoría de las personas recurre a amuletos bastante conocidos como las patas de conejo o los tréboles de cuatro hojas, otros optan por rociar el dinero con aceites especiales o llevar consigo budas o elefantitos de cerámica. Además, muchos jugadores de bingo utilizan marcadores de diferentes colores para cada juego.
Entre las supersticiones del bingo más insólitas se encuentran llevar patas de gallinas, repetir una rutina determinada antes de sentarse a jugar o utilizar un atuendo específico para cada día de la semana en el que se juega.
Más allá de cualquier superstición, lo cierto es que jugar al bingo, ya sea online o en forma tradicional, es siempre muy entretenido y relajante y una buena forma de hacer nuevos amigos.

























